Ley del silencio en los 'lobbies'. Ordena Competencia

El silencio se ha impuesto en las asociaciones empresariales. Se trata de un silencio que obedece al miedo a ser sancionadas por parte de la Comisión Nacional de la Competencia, que ve por doquier prácticas restrictivas del libre mercado. Ya ni siquiera se atreven a elaborar estadísticas reservadas a sus propios socios para calibrar cómo va el negocio, qué porción del pastel tiene quién, y el contenido de las circulares internas se hace meramente informativo, sin recomendación alguna, restando, pues, buena parte del cometido de estos lobbies y dejando a los socios con la lógica pregunta para qué pago yo mi cuota si no me prestan los servicios que demando.

Pongamos un caso. La Asociación Nacional de Industriales Envasadores y Refinadores de Aceites Comestibles, la patronal Anierac, donde se dan cita la mayor parte de las aceiteras españolas (las grandes incluidas), elaboraba anualmente una estadística con el volumen de producción de cada uno de sus socios por tipos de aceite (oliva, con sus variedades, orujo, girasol y semillas). Los datos se publicaban bajo la fórmula de ranking, y permitía, así, conocer no sólo el devenir de las compañías, con sus respectivas cuotas de mercado, sino también cómo marchaba la actividad del aceite en su conjunto.

En principio, esas estadísticas de Anierac eran públicas, mas los recelos de las industrias de ver sus datos en los medios de comunicación hicieron que se tornaran privadas, y sólo ellas tenían acceso, aunque, eso sí, eran vox populi. La prensa se hacía con ellos. “Eran un ejercicio de transparencia del propio sector frente a quienes, como las cooperativas, no revelan sus cifras exactas de producción ni se las puede controlar”, comenta el dueño de una reputada envasadora sevillana.

Sin embargo, las constantes inspecciones de Competencia y las últimas multas impuestas a las asociaciones de industriales de alimentación (de pollos, huevos, harinas, vinos de Jerez, la patronal FIAB, etcétera) han llevado a Anierac a prescindir de su estadística incluso para consumo interno, puesto que las autoridades podrían interpretar que inducen a alteraciones en el mercado, entre ellas los pactos para fijar precios.

No en vano, algunas de las sanciones más recientes de Competencia han estado sustentadas sobre declaraciones y comunicados de prensa de las asociaciones empresariales y de sus portavoces, pues, a juicio de los supervisores, incitaban a los socios a actuar de manera coordinada para, por ejemplo, trasladar al consumidor final el incremento de las cotizaciones de las materias primas.

No pocas aceiteras se han puesto en contacto con Anierac para ver qué ocurría con el ranking de 2009, y la respuesta ha sido un no podemos hacerlo y el envío, como justificación, de una Guía de Asociaciones Empresariales confeccionada por la Comisión Nacional de la Competencia y que enumera, más que sugiere, lo que éstas no pueden hacer. En uno de sus apartados dice textualmente: “[…] la elaboración de bases de datos, informes, anuarios estadísticos, etc. por una asociación empresarial a partir de la información proporcionada por sus asociados podría dar lugar o formar parte de un acuerdo de fijación de precios, de reparto de mercados o de otras condiciones comerciales, y estaría por tanto prohibida […] En la medida en que los competidores accedan a información comercial sensible (entre otros, facturación, precios, inversiones, gastos en publicidad, costes, clientes) y desagregada, mayor será el riesgo de distorsión de la competencia en el mercado, especialmente cuanto mayor sea la frecuencia de los datos que se intercambian y más actuales sean los mismos”.

En pro de la defensa del consumidor, ley del silencio, menos actividad de los lobbies, que deberán ceñirse a las estadísticas de consultoras especializadas en análisis de mercados, como son los casos de Alimarket y Nielsen. No dejo de preguntarme dónde está la transparencia informativa y, por otro lado, si no afecta al celoso organismo de Competencia, adscrito al Ministerio de Economía y Hacienda, que la titular de este departamento, Elena Salgado, dijera ayer mismo que las empresas sólo repercutirán la mitad de la subida del IVA prevista a partir del próximo mes de julio. ¿No está mandando un mensaje al mercado y contribuyendo, con esta opinión, a orientar los precios?

P.D.

La parva. Las recientes medidas fiscales aprobadas por la Junta de Andalucía y ayer concretadas por su consejera de Economía y Hacienda, Carmen Martínez Aguayo, revelan cuán escaso margen de maniobra tienen los presupuestos andaluces para arbitrar más medidas anticrisis. 18 millones de euros de euros saben a muy poco…

La simiente (I). Al igual que su hermano Santiago en la CEA, Francisco Herrero afronta las elecciones en la Cámara de Comercio de Sevilla con la tranquilidad de que la suya será la candidatura única. Al margen de que no están los tiempos para divisiones internas, a Francisco Herrero se le reconoce un mayor empuje de la actividad de la institución cameral que en épocas pasadas.

La simiente (II). Juan Roig, presidente de Mercadona, reconoció durante el pasado jueves en la presentación de resultados de la cadena comercial en Valencia que él había “robado naranjas en el campo”, eso sí, durante su niñez. Lo reveló para explicar que las naranjas cogidas directamente del árbol son las mejores, aunque no tengan brillo e incluso sean feas, y así las vende en sus tiendas. Su presentación fue sencilla, tiene el don de la palabra. Todo su equipo directivo estuvo presente en la rueda de prensa, y fue sometido a examen por el propio Roig en presencia de los periodistas. Ningún empresario de la distribución se presta así a los aguijones de la prensa.

La paja. Confío en que Gerardo Díaz Ferrán no reserve para sus nietos los contratos basura para jóvenes que la CEOE ideó para la reforma laboral y del que al final ha desistido por impresentables. Aunque sólo sea por amor de abuelo…

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One thought on “Ley del silencio en los 'lobbies'. Ordena Competencia

  1. Trini says:

    Magnífico y didáctico blog sobre economía. Lo acabo de descubrir. Enhorabuena, Juan. Sólo una cosa: en tu perfil pareces mayor, sabes más por tu capacidad de escuchar y entender que -seguro- por lo que has vivido de aquellos años. El café sigue pendiente.

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