Un puzle financiero andaluz desbaratado

La configuración del nuevo mapa financiero andaluz ha saltado por los aires después de que Cajasur haya sido intervenida ante su negativa a unirse con Unicaja. Ya ni cuadra la teoría de la caja única, concebida en tiempos de Manuel Chaves, ni la de la gran caja, ésta de fechas más recientes, ni la que hablaba de dos torres, una que sumaba esas dos entidades con Caja de Jaén, otra encabezada por Cajasol y, en medio y con ánimos de caminar sola, Caja de Granada. El puzle no encaja, su cuadratura ha de esperar a la decisión que adopte el Banco de España respecto a la cordobesa, y la legislación que regula el FROB (ayudas del fondo de rescate bancario) deja la puerta abierta tanto a la búsqueda de un caballero blanco como a su subasta pura y dura, por trozos o entera, de modo que Cajasur podría dejar de ser andaluza.

Un vistazo a la otra entidad intervenida por el supervisor, Caja Castilla-La Mancha, nos dará idea de qué puede ocurrir a partir de ahora. Ésta dejará de ser una entidad de crédito, se convertirá en fundación y su negocio será traspasado al banco Liberta, filial de la caja asturiana Cajastur, que fue la que ganó la puja abierta por el Banco de España para quedarse con la conquense.

Lo cierto y verdad es que desde que en el verano de 2009 se anunciara el pacto de fusión de la malagueña y la jiennense y después, de la primera y la cordobesa para forjar la gran caja de ahorros que anhelada la Junta de Andalucía, parecía que la comunidad podría emprender la reestructuración de su sistema financiero regional sin imposiciones externas. De hecho, había frustrado el intento de Cajasur –que recordaba a épocas pasadas, cuando Miguel Castillejo, su entonces presidente, huyó de la tutela del Gobierno de Chaves y se acogió a la del de José María Aznar– de buscar solución a sus males financieros en una entidad de otra comunidad, Caja Murcia, con la que había la sintonía que faltaba con Unicaja, que era la opción tanto del regulador español como del Ejecutivo en manos de José Antonio Griñán.

Con anterioridad, existía la intención, y firme, de propiciar un matrimonio entre la sevillana Cajasol –que todavía digería el matrimonio entre San Fernando y El Monte– y Unicaja, e incluso Chaves envió un clarísimo mensaje a los presidentes, Antonio Pulido y Braulio Medel, respectivamente, para que se pusieran juntos a trabajar.

Sin embargo, esta operación es complicada, habida cuenta de las rivalidades políticas y recelos sociales existentes entre las dos provincias –que los propios partidos alimentan– y en su contra juegan también cuestiones económicas: los distintos regímenes laborales, menos costosos en la malagueña que en la sevillana. Aquí cabe recordar que precisamente la cuestión laboral ha sido uno de los dos grandes obstáculos –el otro y definitivo, la Iglesia católica– en las negociaciones para casar a Cajasur y Unicaja.

Y es que la colaboración entre las entidades regionales brilla por su ausencia, salvo cuando son llamadas por la Junta de Andalucía. Su esfuerzo máximo en este sentido se materializó en la conjunta participación en el BEF (Banco Europeo de Finanzas), que en su día fue bautizado como el “banco de las cajas andaluzas”, pero cuyos resultados dejan bastante que desear. El ejemplo más claro de esa falta de entendimiento fue la crisis en SOS, donde quedaron descolocadas pese a ser los primeros accionistas –el entonces consejero de la Junta de Andalucía Martín Soler dijo que cada una estaba “en su chiringuito”–.

Los dos enlaces que sí han funcionado en Andalucía han sido los de Unicaja y Caja de Jaén por un lado, y Cajasol y Caja de Guadalajara por el otro, y ambos se encuentran inmersos en trámites finales. No se trata de grandes operaciones financieras, dado que las entidades absorbidas son de pequeña dimensión. La primera ha permitido a Braulio Medel seguir en el panorama de las finanzas de la comunidad durante el periodo transitorio de la fusión –su mandato en Unicaja hubiera expirado sin esta anexión–. Y la segunda tiene la virtud de estrenar en España una boda de cajas de distintas comunidades.

Queda por ver si, a falta de Cajasur, las entidades andaluzas se atreverán a las alianzas entre ellas mediante SIP (unión financiera, mas no jurídica). Difícil.

Pero, ¿cuáles han sido las claves de la intervención del Banco de España? ¿Y sus consecuencias? Se pueden resumir en quince, y ahí van.

1.- ¿Por qué actúa así el supervisor? Porque Cajasur tiene graves problemas de solvencia y ha rechazado la única alternativa que le ofrecía el Banco de España: la fusión con Unicaja. Trata de evitar males mayores para los clientes.

2.- ¿Qué significa la intervención? Supone que el Banco de España toma las riendas de la entidad y, a través del FROB, nombra a administradores que sustituyen a los anteriores gestores –son fulminantemente destituidos–,

3.- El papel de los tres gestores. Los tres administradores designados en Cajasur han de elaborar un informe en el plazo de un mes para evaluar la situación patrimonial y proponer para la entidad posibles soluciones de futuro.

4.- Un plan donde es fusión o subasta. Esos administradores presentarán un plan de viabilidad de la caja cordobesa, que ha de contemplar su fusión con otra entidad financiera o bien el traspaso total o parcial de su negocio.

5.- Tres meses para el arranque. El plan de reestructuración deberá detallar, asimismo, el plazo previsto para el inicio de su ejecución, que no podrá exceder de 3 meses, salvo autorización expresa del Banco de España.

6.- Por sí solo y sin el Gobierno andaluz. Todo el proceso será controlado por el Banco de España, al que le bastará con pedir un informe, aunque no vinculante, al Ministerio de Economía o a la Consejería del ramo para actuar como quiera.

7.- Sin derecho de veto autonómico. Además de que la Junta de Andalucía se queda sin la tutela de Cajasur, no podrá ejercer derecho de veto a la operación que el Banco de España conciba para el futuro de la entidad cordobesa.

8.- No es lo mismo que con CCM. La intervención de Cajasur es distinta a la de CCM pues hace un año el FROB no estaba en vigor. La salida que dé el regulador no tendrá que ser aprobada en la asamblea general de la caja.

9.- Depósitos con la garantía estatal. Los clientes no tienen que temer la decisión del Banco de España puesto que sus depósitos están ahora asegurados, más incluso que antes. La gestión a partir de ahora la ejecuta el supervisor.

10.- Capitalizar la entidad. La primera decisión del Banco de España es una inyección de socorro de 550 millones de euros para compensar el desfase de recursos. Pero las ayudas superarán con creces esa cantidad.

11.- Un mapa alterado. La intervención supone un revés para la configuración del nuevo mapa financiero andaluz, en el que iban a quedar tres entidades: Unicajasur (Unicaja+Caja de Jaén+Cajasur), Caja Granada y Cajasol.

12.- La disputa  de la tutela. Cajasur protagonizó una ardua disputa con la Junta de Andalucía cuando se acogió a la tutela del Gobierno central en tiempos del PP, conflicto que solucionó José Antonio Griñán.

13.- La Iglesia acusada. La Junta de Andalucía, al igual que CCOO, UGT, el PSOE andaluz e Izquierda Unida, coinciden en culpar principalmente al Cabildo de Córdoba del fracaso de la fusión y de la intervención, al considerar que la entidad era suya y solamente suya.

14.- Una segunda oportunidad. Frente común de la izquierda política y sindical andaluza para pedir al Banco de España que sea quien culmine la fusión entre Unicaja y Cajasur, pues tendrá poder de decisión único.

15.- El error del tema laboral. Un error en las negociaciones fue minusvalorar la importancia de la cuestión laboral, que se achaca a las dos entidades, que se centraron en demasía en las compensaciones a la Iglesia. Aspromonte cree que la intervención salvará los empleos, pero se equivoca. La entidad puede ser troceada y vendida al mejor postor.

P.D.

La parva. Qué poco ha tardado el PP en hacer sangre con la intervención de Cajasur. Juan Ojeda, militante del partido, antiguo alto cargo del mismo y ex consejero de Cajasur, ha sido muy claro. Los responsables del fracaso de la fusión y de la toma de control de la entidad cordobesa por parte del Banco de España han sido los curas cajeros, no la Junta de Andalucía.

La simiente. De todo este asunto sólo algo positivo, la rapidez con que ha actuado el Banco de España para evitar una huida de clientes de la entidad.

La paja. Lejos de la autocrítica, los curas cajeros siguen echándo las culpas a los demás. Qué poco dolor de sus pecados tienen.

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One thought on “Un puzle financiero andaluz desbaratado

  1. Barquero says:

    ¿»Habia alguien de este mundillo de las cajas que no supiera que Cajasur estaba en quiebra desde hace ya 18/24 meses?.
    ¿Porqué no intervino La Junta en uso de sus atribuciones?,..¿Porque no intervino el Banco de España,que sabia perfectamente lo que pasaba?….¿Porque no se aceptó la oferta de compra de Caja Murcia,una caja saneada y sin solapamiento de oficinas?.
    Acaso los negociadores no sabian el infinito poder que tienen los sindicatos de izquierdas en las cajas?
    Otro tema:Caja Guadalajara es una cajita que no llega a los 1.000 de Activos Totales Medios,…y menos mal que es pequeñita,porque si no……
    Y Caja Granada, tendra que buscarse , y rapido un «partenaire» ,porque con unos ATM de 13/14 mil millones,en un mundo en el que los que tengan menos de 50.000 millones lo van a trener crudisimo,podra representar un grave problema para La Junta.

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