Medel en estado puro y sin despeinarse

Sin inmutarse y dando muestras de suma paciencia, Braulio Medel va camino de forjar una Unicaja más grande sin ver quebrantada su solvencia, que sí hubiera ocurrido con CCM o Cajasur. Al final, con esa batuta que avalan los números, el directivo andaluz conseguirá, sin despeinarse, la anexión de Caja España-Duero, operación que, según fuentes jurídicas, será digna de constar en los manuales mercantiles y que, a la larga, llevará aparejada o la entrada de inversores o la salida al mercado bursátil.

El proceso de bancarización de la caja malagueña estaba decidido antes incluso de anunciarse la alianza financiera con la entidad castellano-leonesa. Su máximo ejecutivo la iba a proponer a sus consejeros mañana, y así lo hará. El objetivo estaba claro: si saltaba alguna liebre, el mecanismo ya estaría preparado para así cazarla mejor, pero si se hacía esperar, un banco, al que se traspasaría todo su negocio, sería, tras los nuevos requisitos de capital establecidos por el Banco de España, la senda más proclive para captar inversores pero sin perder el norte de ser caja de ahorros, al menos jurídicamente. El modelo, el adoptado por La Caixa.

La Junta de Andalucía, que tutela a las cajas con sede social en esta comunidad, le habría dicho a Medel: haz lo que estimes oportuno, siempre y cuando sea caja y pueda aquí estar su sede social. Después de que Cajasol trajera a Sevilla la sede de Banca Cívica, a Medel esa exigencia se le antojaba una necesidad. Y así será, con la ciudad de Málaga acogiendo la plaza principal de uno de los principales grupos de cajas de ahorros del país por volumen de activos -el cuarto o quinto, dependiendo de qué fecha de 2010 tenga el balance de referencia-.

Caja España-Duero, todavía en proceso de fusión, le dio un quiebro a Unicaja ante las exigencias de Braulio Medel y buscó el amparo del grupo de cajas Mare Nostrum, aunque abrir otra vez el reparto de poder en este SIP con tiranteces internas era complejo. El regreso de las conversaciones con la malagueña fue posible también porque el directivo andaluz bajó la proporción accionarial que correspondía a cada una en el nuevo banco y propuso un reparto de sedes, de forma que si la social es para Andalucía, la operativa estará en Madrid, pero con otras repartidas por las capitales de Castilla y León -«una distribución que contenta a todos y a nadie, aunque supone un equilibrio», señalan las fuentes jurídicas-.

Pero en la integración hay aún muchas incógnitas: qué activos se van a traspasar al banco que cree Unicaja, qué se considera activo financiero, si hará una separación de los inmobiliarios para así configurar un banco malo (con los activos tóxicos), y qué fórmula garantizará la esencia de caja de ahorros.

Todo esto es posible aunque es complejo, comentan esas fuentes, que han participado en otros procesos de fusión de cajas, y que incluso destacan los tiras y aflojas, no pocos, que todavía hay en los Sistemas Institucionales de Protección (SIP) ya forjados. Por eso, habrá que hilar fino en la operación que arrancará mañana, jornada en la que, además del consejo de administración de la malagueña, se reunirá también el de su novia.

Las fuentes, asimismo, consideran que, a medio plazo, no sólo habrá capital de las cajas de ahorros en el banco que forjará la citada pareja. «No tendría sentido. En el futuro se utilizará el banco como un vehículo para atraer inversores, sea saliendo a bolsa, sea abriendo el accionariado a otros inversores, dado que la ficha bancaria da facilidad».

No en vano, en el mercado se especula con la posibilidad de que Unicaja tenga tras de sí fondos interesados en entrar. Que por algo presume de solvencia…

P. D.

La parva. Existe una asociación de empresarios en Sevilla, muy conocida, que tiene un riquísimo patrimonio cultural en un palacete, pero es muy recelosa a enseñarlo al público al no tener dinero suficiente como para reforzar sus medidas de seguridad. Una lástima, puesto que realmente merece la pena. Quizás pudiera interesar a la Consejería de Cultura y al Ayuntamiento de Sevilla. Todos quienes entran por sus puertas se quedan asombrados…

La simiente. La integración de las cajas vascas BBK, Vital y Kutxa a través de un banco revela la conciencia nacionalista de sus protagonistas y evidencia, además, que una fusión para la misma comunidad es posible, no así en Andalucía, que se sumergió en debates territoriales y localistas estériles. La marca Cajasur saldrá reforzada de esta integración de tres de las cajas más solventes de España.

La paja. Los codazos son reales y preocupan en los Sistemas Institucionales de Protección (SIP) de cajas de ahorros forjados hasta ahora. Mare Nostrum es un ejemplo (por cierto, ¿dónde está Antonio Jara, presidente de Caja Granada?) y roces también los hay en la cúpula de Banca Cívica, si bien es cierto que, como en cualquier matrimonio, la convivencia inicial resulta realmente compleja (no conviene, por otra parte, evidenciarla, no está el patio de los mercados para disensiones internas).

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