Querido Artur Mas, aquí uno de Sevilla:

Le escribo desde Sevilla, capital de Andalucía, sí, esa tierra tan española como criticada por los suyos, y de la que usted se avergüenza pues, sostiene, somos una carga, estamos todo el día metidos en bares –soy la excepción que confirma su regla, ahora mismo acabo de salir de uno para redactar esta carta– y ni sabemos hablar ni se nos entiende. Leo que el molt honorable presidente de la Generalitat de Cataluña, vamos, usted, ha dicho en una entrevista a The New York Times, esa biblia internacional del periodismo que presume de premios Pulitzer pero a la vez se inventa reportajes colocando a media España en la miseria y hurgando en la basura, que si su comunidad fuera independiente, estaría entre las naciones más ricas de la Unión Europea, superando, incluso, a una docena de las que encabezan actualmente el poderío económico de los Veintisiete. Y mire por dónde, aquí le he pillado…

No sé cómo ha hecho sus números, pero posiblemente haya escogido los del Producto Interior Bruto catalán, en su conjunto o bajo la fórmula per cápita, los habrá situado en celdas de la socorrida tabla Excel, de rapidísimos cálculos y maravillosas proyecciones que se ciñen a unas muertas cifras obviando los vivos contextos, y sí, le ha salido que, como rico president, podría usted codearse y, por tanto, hablarle de tú a tú a la canciller alemana, qué pasa Angelita, o al mandatario francés, cómo estás, Paquito, o al resto de políticos y tecnócratas que llevan las riendas económicas de la ahora maltrecha Eurozona. No niego que así pudiera ser en el caso de una Cataluña independiente y, por supuesto, respeto el sentimiento nacionalista siempre y cuando éste sea sincero, no forzado ni impuesto. Pero en sus declaraciones al periódico estadounidense se olvidaba usted de la pela catalana, ésa que le duele tanto y que presupongo un tópico semejante al de que los andaluces estamos todo el día metidos en los bares…

En efecto, el caliente entorno no recogido por el frío Excel habla precisamente de la solidaridad entre los miembros de la UE, y si de la solidaridad europea no se acuerda, déjeme recordarle el dinero comunitario que desde 1986, año de adhesión de España a la entonces Comunidad Económica Europea, ha entrado en nuestro Estado –que es el suyo también–, a través de diversos fondos al desarrollo económico, en especial los llamados estructurales, de los que se han beneficiado y aún se benefician las regiones españolas pobres y ricas. Para que nos entendamos, un ejemplo: buena parte de las infraestructuras catalanas, como de las andaluzas, no se hubiera construido si el grueso de la pela presupuestaria no hubiera salido de las arcas de Bruselas. Ahora se entiende eso de la solidaridad, ¿verdad?

Pero hay más. Imaginemos una Cataluña independiente como socio más de la Unión Europea. Como rica que es y presume de serlo, tendría entonces que soltar la pela en vez de cobrarla. Es decir, que, como Estado, pasaría de perceptor neto a contribuidor neto del cofre comunitario o, en otras palabras, los contribuyentes catalanes aportarían mucho más dinero del que cosecharían para, según esa solidaridad intrínseca al club de los Veintisiete y del Eurosistema, acercar a los desarrollados aquellos Estados que los son menos. Paradoja: más allá del rescate que la comunidad catalana necesita por parte de España por su falta de liquidez, en estos momentos alardea de pobre para seguir recibiendo los fondos estructurales ya citados…

Llegado el caso, le pregunto, señor Artur Mas: ¿Enarbolaría entonces, como hace con España, la bandera de las balanzas fiscales –yo aporto más, tú menos, yo quiero más– con países como, por ejemplo, Rumanía? ¿Estarían dispuestos los contribuyentes catalanes, como sí los alemanes, franceses, holandeses o austriacos, a asistir a los Estados con problemas financieros y que, como ahora su comunidad, requieren un rescate? ¿Y sólo por ser España sería España menos que otras naciones con renta per cápita inferior a la media Europea?

Después de tantas preguntas y tanto soltar la pela, a lo mejor se replantea eso de los Estados Unidos de Europa con Cataluña como un Estado más, idea también lanzada en The New York Times, y prefiera un Estado independiente de todo, y de todos, lo mío para mí solito. Simplemente porque ser Estado comporta unas obligaciones que al órdago nacionalista, ése que mete la política hasta en campos de fútbol, se les escapa. Una cosa es, insisto, un sentimiento y una justa reivindicación de un modelo de financiación autonómica que, tal y como está concebido, no gusta, y otra bien distinta es dar una puñalada al Estado justo en el peor momento para tapar esas vergüenzas propias de no saber cómo encarrilar la pésima herencia que dejaron en su autonomía los socialistas del mal gestor José Montilla, aliados ¿con quiénes, señor Mas? Pues precisamente con los independentistas.

En Sevilla, a 8 de octubre de 2012.

P. D.

La parva. Las academias de inglés y, en general, de idiomas están proliferando como setas en la ciudad de Sevilla. No hay semana en la que no lleguen notas de prensa sobre nuevas aperturas o la implantación de tal o cual empresa con métodos revolucionarios para aprender la lengua de Shakespeare. Sólo un consejo: elijan bien antes de soltar el dinero, sobre todo si exigen cantidades económicas por adelantado que requieran pedir créditos, porque aún hay quienes aquí están purgando por el caso Opening, que suspendió pagos en 2002 y cerró. El negocio es próspero, tanto como gente desesperada por reciclarse y aprender…

La simiente. Aquí paz y después gloria. El presidente de la CES, Miguel Rus, ha rehecho ya las buenas migas con el Ayuntamiento, tras las duras críticas lanzadas contra su equipo de Gobierno, con el que los empresarios, dijo el patrón, estaban descontentos por todo. Está visto que hay equipos que sólo se mueven a golpe de titular. En fin, dejémosle margen de confianza para que el diálogo se restaure, por el bien de las empresas y de la economía de la ciudad. Pero las tornas cambian, y ahora son las turísticas, antes tan contentas ellas con el Consistorio hasta el punto de rebajar el tono de Miguel Rus, las que ven cómo se disparan las tasas por los veladores…

La paja. La miopía de las administraciones públicas es algunas veces desesperante. El tijeretazo a las becas Erasmus por parte de la Comisión Europea y del Gobierno español es contradictorio con la búsqueda de una Europa más reforzada y unida y con los planes de bilingüismo para que los universitarios aprendan un segundo idioma que, a la larga, les permita abrirse un camino profesional en el extranjero habida cuenta del precario mercado laboral en España. Si la Comisión quiere ahorrar, podría proponer una reducción en el número de miembros de esa Eurocámara convertida en cementerio de elefantes. Y después dice estar preocupada por el paro juvenil…

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2 thoughts on “Querido Artur Mas, aquí uno de Sevilla:

  1. Carlos Miranda says:

    Regular, tirando a malo de argumentación y nulo de datos. Asi no se puede ni criticar ni enseñar objetivamente a nadie y mira que el tema tiene para dar. En fin, infórmese mejor y critique mejor, pues es necesario que los andaluces y españoles en general conozcan bien las cuentas.

  2. barquero says:

    Treinta y cuatro años de inmersion linguistica adobados con una eficaz manipulacion historica y con una politica de acoso y derribo al adversario «españolista»,da la ensalada que ahora tenemos.
    Quien pacto con REC y CiU el Pacto del Tinell?,quien abogaba por un «cinturon sanitario» que arrinconara al PP?,quien ha sido el verdadero instigador de Estatut?,quien dijo eso de «lo que salga del parlamento catalan sera refrendado por el español»?,quien sentencio que lo «que es bueno para Cataluña es bueno para España?,….¿y quien aplaudio,asintió y callo ante ello?,…¿donde estaban la gente como ud., cuando los «nacionalistas» corrian a garrotazos a los lideres del PP que osaban hablar en las Universidades catalanas ,…ahora se da cuenta del monstruo que entre vosotros habeis ayudado a crear?.Ahora,sinceramente,creo que es tarde.
    Ahora a los pensantes del socialismo patrio se les ocurre lo del «federaliso»,unas veces asimetricoPSC),creando una España de dos velocidades o bien un «federalismo cooperativo»(PSOE-A, para que Andalucia pueda seguir siendo receptora de la «solidaridad» de otros.Sin darse cuenta que ese chollo se ha terminado.
    Aqui,cuando se denunciaba que en Cataluña no se podia estudiar en castellano,cuando se denunciaba el acoso a quien no rotulaba en catalan,cuando se denunciaba a TV3 o a la prensa catalana,cuando se denunciaba que no se podia acceder al funcionariado sin conocer perfectamente el catalan,…aqui los aplaudidores del regimen callabais como muditos.Es mas, los que denunciaban ese acoso a todo lo que oliera a español,eran simplemente tildados españolistas,cuando no franquistas o simplemente fachas.ç
    A una oligarquia catalana,que era la cupula del PSC se le regalaron los votos de los inmigrantes gallegos,extremeños,andaluces,…es una ironia que los Oriol,Maragall,Obiols,Mas,Millet,Prenafeta….hijos de la burguesia franquista fueran los lideres de un partido que se decia socialista y obrerista.
    Ahora teneis miedo a que Cataluña se independice?,que hay miedo a que la «solidaridad» catalana no llegue a las arcas andaluzas?,…no debeis preocuparos,siempre os quedara la odiada Madrisss,que seguira siendo solidaria» con Andalucia y la culpa de lo que pase se la podeis echar a Rajoy.
    Un cordial saludo.

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